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Reseña Histórica de San Felipe el Real de Chihuahua
   


Escudo de Chihuahua

Indios Tarahumaras

 

 

 

 

 

 

Don Antonio Deza y Ulloa

 

Templo de San Francisco

 

 

 

 

 

 

 

Catedral de Chihuahua

 

Museo de Arte Sacro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

         

Miguel Hidalgo                        

Ignacio Allende

Juan de Aldama

Calabozo de Miguel Hidalgo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lic. Benito Juárez García

Antiguo Palacio de Gobierno Museo Casa Juárez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Don Enrique C. Creel

Don Francisco I. Madero

 

 

 

 

 

 

 

Quinta Gameros

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gral. Francisco Villa

 

Danzas de Chihuahua

Los matachines- soldados de la Virgen (Chihuahua)

 

Etnias de Chihuahua

En la época en la que los españoles sojuzgaron para la Corona de su monarca al actual Estado de Chihuahua, vivían aquí una gran variedad de tribus autóctonas.

Casi todas han desaparecido para estas fechas y sólo cabe hoy ocuparse de las tribus tarahumaras, tepehuana, uarojía, pima y tubar, que son las únicas existentes en Chihuahua, siendo numerosa la primera y reducidas las últimas, con tendencias a desaparecer.

Todas éstas están encajadas dentro de la sierra Madre chihuahuense y comprendidas en el tronco etnográfico denominado sonorense-ópata-pima o pimano.

Existen aproximadamente 50,000 tarahumaras que habitan en lo alto de las montañas y en las profundidades de las barrancas de la Sierra Madre Occidental de Chihuahua. Su lenguaje es el rarámuri, idioma procedente de la familia azteca. A causa del aislamiento originado por la aspereza de la región, los tarahumaras representan una de las culturas más primitivas del norte de América.

Tradicionalmente los tarahumaras son temporalmente nómadas, cultivando sus cosechas en las tierras altas durante el verano y mudándose a las partes bajas del cañón durante los meses fríos. La mayoría vive en pequeñas granjas dispersas y, debido a la explotación a la que han sido sujetos, son generalmente desconfiados con los extraños.

Ocasionalmente, levantan cosechas de maíz, frijol y calabaza, criando a escala familiar, ovejas, cabras y vacas. Su alimentación se apoya básicamente con vegetales y su medicina tradicional, también a base de plantas, es sumamente efectiva.

Su vida social se rige de acuerdo a distintas tradiciones ancestrales, como las carreras en las que recorren grandes distancias en pos de un venado, además de seguir algunas celebraciones religiosas, como es el caso de la semana Santa, en la que se puede admirar un ritual de bailables en los que se representan el bien y el mal festejando con tesgüino, una bebida a base de maíz fermentado. Asimismo se siguen prácticando distintos deportes tradicionales, entre los cuales destacan el juego de pelota para los hombres, que consiste en una corta carrera pateando una pequeña pelota de madera y el juego de ariweta para las mujeres, también una corta carrera lanzando una argolla de tela con una vara de madera.

Chihuahua posee una gran diversidad cultural que demanda atenciones específicas, para encontrar las mejores y más oportunas acciones de impulso y cristalización del desarrollo integral; esta variedad, hace referencia a cuatro etnias que se distribuyen en los municipios serranos de nuestro Estado:  Los Tarahumaras representan el 91% de la población indígena, seguida de los Tepehuanos con un 7%, los Guarojíos con un 1% y los Pimas con un 1%.

 

Personalidades de Chihuahua

 

 

 

 

 

 

 

Reseña Histórica

El territorio del actual estado de Chihuahua, estuvo habitado, durante la época prehispánica, por grupos americanos identificados étnicamente con la familia sonorense - ópata - pima, salvo el que pobló y construyó la zona urbanizada y los conjuntos habitacionales de la región de Paquimé, del municipio de Casas Grandes.

Los tarahumaras, después de varias sublevaciones, optaron por refugiarse en los lugares más inaccesibles de montañas y barrancas en la sierra Tarahumara, donde conservan su organización social, costumbres y vestimentas. En la actualidad, aún existen comunidades de rarámuris llamadas cimarronas, donde no permiten la entrada del hombre blanco, llamado por ellos “chabochi”.

Los indios Conchos habitaron lo que hoy es el municipio de Chihuahua. Esta etnia es una de las raíces de los chihuahuenses, eran grupos nómadas o seminómadas que se caracterizaron por su nobleza y su gran receptividad a otras manifestaciones culturales.

En el año 1533, Alvar Núñez Cabeza de Vaca se convierte en el primer español que cruza el territorio chihuahuense e informa a las autoridades españolas de un reino fantástico que se encontraba al norte de la Nueva España. Su testimonio despertó el interés y la codicia por las riquezas de esas tierras.

En 1567, se descubren ricos yacimientos minerales de la región de Santa Bárbara.

Un siglo después, el 4 de julio de 1646, el capitán Ambrosio Sáenz de Chávez, presentó el denuncio de una veta mineral situada en los márgenes del río del Sacramento, a la que denominó mina “Sacramento”.

A principios del siglo XVIII, el 4 de noviembre de 1702, se descubrió el mineral del Cobre, por Bartolomé Gómez, en el cerro de San Pedro de Alcántara. En 1707, se registró la mina “Nuestra Señora de la Soledad” que, según los investigadores históricos, es la que da origen al mineral de Santa Eulalia de Chihuahua (Aquiles Serdán), comunidad íntimamente ligada a la fundación de Chihuahua.

No fue sino hasta octubre de 1709, cuando el gobernador y capitán general de la Nueva Vizcaya, don Antonio Deza y Ulloa, efectuó un recorrido por la región, planteándole los vecinos el problema de su cabecera. El gobernador solicitó le hicieran llegar sus argumentos por escrito de dónde debería de ubicarse la cabecera y con base a ellos decidiría. Debido a que dichas opiniones resultaron en un empate, 16 españoles opinaron de un total de 43 habitantes, el gobernador resolvió recorrer personalmente las regiones y decidió que la cabecera se instalara en la confluencia de los ríos Sacramento y Chuvíscar.

De esta forma el 12 de octubre de 1709 el gobernador y capitán general de la Nueva Vizcaya, don Antonio Deza y Ulloa, firmó y expidió el decreto de la instalación de la cabecera, a la cual le puso por nombre el real de “San Francisco de Cuellar”, San Francisco por San Francisco de Asís y Cuellar en honor de don Francisco Fernández de la Cueva, Marqués de Cuellar y Duque de Alburquerque, que gobernaba en ese momento a la Nueva España con carácter de Virrey.

El primer templo católico que existió fue mandado construir, a raíz de su fundación, por el sargento mayor Juan Antonio Trasviña y Retes, concluyéndose en 1714. Fue dedicado a San Francisco de Asís y a Nuestra Señora de la Regla.

Por gestiones del coronel Juan Felipe de Orozco y Molina, el virrey de la Nueva España, don Baltazar de Zúñiga Guzmán Sotomayor y Mendoza, Marqués de Balero, Ayamonte y Alenquer, decretó el día 1º de octubre de 1718 eregir al Real de San Francisco de Cuellar en Villa con el nombre de San Felipe el Real de Chihuahua, San Felipe en honor al Rey Felipe V que gobernaba en ese momento a España. Con lo cual la jurisdicción de la audiencia de Guadalajara quedaba sin efecto, y la villa estaba en posibilidad de nombrar su Ayuntamiento con todas sus prerrogativas y derechos.

Así se hizo, y el 21 de diciembre de 1718, se otorgó el juramento al primer Ayuntamiento quedando integrado por el general José de Orio y Zubiate, Alcalde de primer voto; capitán Diego de Vilchis Tovar y Corvera, Alcalde de segundo voto; Eugenio Ramírez Calderón, Síndico; Juan de Orrantia y Santa Coloma, Regidor; Francisco de Salcedo, Regidor; Ignacio Alfonso de Riaza, Regidor; Diego Fernández de Olano, Regidor. El corregidor fue el Coronel Juan Felipe de Orozco y Molina y el escribano real fue Juan de Bonilla, que también fue el primer médico en llegar a la villa en el mismo mes.

El 21 de junio de 1725, se coloca la primera piedra de la Catedral, por el señor obispo de Durango, Benito Crespo y Monroy, debido a que eclesiásticamente se dependía de Durango.

Hubo necesidad de organizarse en diversos aspectos y el ayuntamiento, en 1726, acordó la forma de abasto de la población, efectuándose las vendimias públicas en las plazas real (constitución) y la del colegio (Hidalgo).

Se abre la primer botica con servicio al público, la alhóndiga municipal que tenía como función el almacenar y vender semillas y harinas a precios populares, para evitar la especulación de los comerciantes.

Se establecieron iglesias (Santa Rita 1731), la Casa de Ensaye de la Villa (1738), la primer escuela privada (1741) y se inicia el acueducto (diciembre de 1751).

El decreto del Virrey Marqués de las Amarillas, publicado el 18 de agosto de 1755, emitía la disposición de establecer casa de correos en la Villa (entre otras) con el servicio postal desde la Ciudad de México. Es así que en julio de 1767, se estableció el primer servicio de correos, con una corrida quincenal entre las poblaciones de Chihuahua y Durango, siendo gobernador de la Nueva Vizcaya el coronel José Carlos de Agüero y el primer administrador se llamó Felipe Beltrán del Río.

En 1797, el mariscal Pedro de Nava, comandante general de las provincias internas de Nueva España, autorizó el intercambio comercial denominado “tianguis”, los días 1º y 15 de cada mes, con la finalidad de que los naturales de los pueblos comarcanos pudieran venir a la villa de Chihuahua en dichos días, con sus productos y frutos a efectuar “cambalaches”. Se realizaban en la plazuela de los Uranga (de Merino), en donde se encontraba instalada la horca y se realizaban las ejecuciones impuestas por las autoridades judiciales a los sentenciados.

Durante la época colonial, esta villa llegó a ser la más importante de la región septentrional de la Nueva Vizcaya y el centro de operaciones militares en contra de los apaches y de otras tribus rebeldes.

La Villa San Felipe el Real de Chihuahua continuaba organizándose mientras que en otros lugares se gestaba la Independencia Nacional.

En 1803, la población era de 11,600 personas y se instaló el primer reloj público en el frontispicio de la iglesia parroquial.

En enero de 1810, se iniciaron labores en la Villa de la escuela para niñas pobres y desvalidas, su primera directora fue la señorita Eleuteria Carrasco.

El 25 de enero de 1811, se expidió el decreto para que las cajas reales de Chihuahua pudieran acuñar moneda. Debido a que la guerra de independencia incomunicó a la Ciudad de México. La casa de moneda de Chihuahua funcionó de 1811, acuñando casi cuatro millones de pesos en monedas de plata y de cobre, hasta 1814; se cerró en 1817 y se autorizó su reapertura en 1825 y el 1 de agosto de 1832, por decreto de la legislatura local, principió nuevamente a acuñar moneda. En 1837, quedó bajo el control de la Secretaría de Hacienda y fue clausurada el 30 de junio de 1896. El general Francisco Villa restableció la casa de moneda en 1914 y se clausuró al año siguiente.

En marzo de 1811, fueron aprehendidos los caudillos insurgentes de la guerra de Independencia por el capitán Ignacio Elizondo en Acatita de Baján, provincia de Coahuila, y trasladados a la Villa de Chihuahua (residencia del Comandante General), al edificio del colegio de jesuitas en abril de 1811. Fueron juzgados, sentenciados a muerte y fusilados en diferentes fechas en el interior del mismo. Fueron alrededor de 20, entre los que se destacan don Miguel Hidalgo y Costilla, fusilado el 30 de julio, Ignacio Camargo, Ignacio José de Allende, Juan de Aldama, José Mariano Jiménez.

El fusilamiento de los ilustres prisioneros se hizo en el interior del colegio de jesuitas (palacio de gobierno), y fueron sepultados en el cementerio de San Felipe (jardín Abraham González), con excepción del cadáver decapitado del señor cura Hidalgo, que se inhumó en la capilla de San Antonio, anexa al templo de San Francisco.

En los meses de abril a julio de 1811, se encarcela al cura don Miguel Hidalgo y Costilla, en este periodo se le juzga, degrada y fusila por las autoridades españolas. Su carcelero fue Melchor Guaspe, de quien recibió un trato de excelencia, motivo por el cual el cura Hidalgo le escribió versos en la pared del calabozo. También le dedico una décima al cabo Miguel Ortega, que formó parte de la guardia que lo custodió durante el tiempo de su cautiverio, mismas que todavía se pueden leer en lo que ahora es el museo de Hidalgo.

El 19 de julio de 1823, el Congreso Nacional Constituyente aprobó la división de la Nueva Vizcaya en dos provincias llamadas Durango y Chihuahua. El decreto fue publicado el 21 de julio de 1823, siendo Presidente de la República, Mariano Michelena, y se le asignaba una diputación provincial. La Villa fue elevada a la categoría de ciudad, denominándose exclusivamente Chihuahua, y señalada como capital de la provincia de su misma denominación. Desde entonces, es la residencia de los supremos poderes locales. Solo transitoriamente, por causas de fuerza mayor, se han cambiado temporalmente a otras poblaciones.

Asumió la jefatura política don Mariano Horcasitas. Inmediatamente se verificó la elección de los componentes de la diputación provincial y el Jefe Político, que pertenecía a la orden de terciarios de los franciscanos, señaló el día 4 de octubre del mismo año para su instalación, en honor del santo patrono de la ciudad. En dicha fecha se instalaron, pues, las primeras autoridades de la naciente provincia de Chihuahua.

En agosto de 1823, se exhuma el cuerpo del cura Hidalgo y se lleva a México, junto con Allende, Aldama y Jiménez.

El 2 de marzo de 1847, una brigada de tropas angloamericanas de las tres armas, desprendida de Santa Fe de Nuevo México y bajo el mando del Coronel Alejandro Doniphan, ocupó la plaza de Chihuahua, después de haber derrotado a las tropas chihuahuenses en Temascalitos y el Sacramento. La ocupación se prolongó hasta el 28 de abril, fecha en que los invasores tomaron el camino de Saltillo. En ese momento las autoridades legítimas despacharon sucesivamente en Camargo, Allende, Hidalgo del Parral y Guadalupe y Calvo, y el 15 de mayo siguiente se reinstalaron en Chihuahua.

Nueva organización política se dio al estado por la ley local del 8 de noviembre de 1847, expedida por el Congreso Extraordinario Constituyente, quedando dividido para su administración interior en diez y seis cantones. El de Iturbide, cuya cabecera era la ciudad de Chihuahua, se integró por un Jefe Político como presidente, dos alcaldes constitucionales, cuatro regidores y dos síndicos.

El 7 de marzo de 1848, ocurrió la segunda ocupación de los angloamericanos y el gobernador Trías evacuó Chihuahua y la ocupó el jefe invasor Sterling Price. Esta situación se prolongó hasta el 25 de julio, día  en que la capital fue desalojada por los invasores. Las autoridades legítimas se reinstalaron en su residencia oficial el 14 de agosto del mismo año.

El 12 de octubre de 1864, arribó a la ciudad el titular del Poder Ejecutivo Federal, Lic. Benito Juárez, con motivo de los acontecimientos de la intervención francesa y el imperio. Venía acompañado de sus Secretarios de estado, despacharon en la residencia oficial del gobierno del estado. Permaneció hasta el 5 de agosto de 1865, fecha en que tomó el camino de paso del norte; volvió a la capital el 20 de noviembre y el 9 de diciembre regresó a la frontera. La última temporada permaneció en Chihuahua del 17 de junio al 10 de diciembre de 1866. En esta época se vendieron las 3 naves que dan a la ahora calle Victoria, parte del Palacio Municipal, para apoyar los gastos que demandaban el movimiento de tropas con motivo de la salida del Presidente Juárez y sus Ministros en dirección a Paso del Norte.

En la época de la Reforma fue de hecho, durante dos años, capital de la República y asiento de los Poderes Federales, pues el antiguo Palacio de Gobierno, hoy Museo Casa Juárez, se convirtieron de 1864 a 1866, en el Palacio Nacional y en la residencia del Presidente Benito Juárez y sus Ministros.

En junio de 1872, el movimiento rebelde dimanado del Plan de la Noria, que se le conoció como sufragio libre, hizo presencia en nuestra ciudad. El general Donato Guerra, al frente de tropas porfiristas, ocupó la capital, derrotó en la hacienda de Tabalaopa a las tropas del gobierno que mandaba el gobernador Luis Terrazas y se enseñoreó de la situación. Poco después llegó a Chihuahua el general Porfirio Díaz, caudillo de la rebelión, y enseguida ambos jefes tuvieron que someterse a la ley de amnistía decretada por el gobierno. El gobernador Terrazas, que había permanecido con los poderes en Guerrero, regresó a la ciudad de Chihuahua.

A finales del siglo XIX, tuvo gran impulso la creación de industrias por parte de los grupos económicos locales más importantes y de algunos inversionistas extranjeros. Estimulados por los incentivos gubernamentales, las grandes facilidades para la construcción de vías férreas y de infraestructura adecuada, incluyeron a la mujer en sus procesos de producción. En su primer informe de gobierno (1900), el gobernador Miguel Ahumada señaló el establecimiento, en esta, las Aguas Gaseosas, fideo, velas, ladrillos, una hacienda de beneficio de metales y una fábrica de pólvora.

El 9 de septiembre de 1901, se inauguró el “Teatro de los Héroes”, construido durante la administración del coronel Miguel Ahumada, en el terreno que había ocupado el Hospital Civil, en la avenida Venustiano Carranza. Fue proyectado y dirigido por el Ing. George E. King, tenía 500 lunetas numeradas, las plateas, 19 palcos primeros, 19 segundos y la correspondiente galería, con capacidad total de tres mil personas, su costo total fue de 655,871.05 pesos pagados por el erario local. El estreno del teatro se hizo con la representación del drama “La Bohemia”, a pesar de haberse anunciado en los programas la opera “Aída”, que no pudo llevarse a efecto por haberse enfermado una de las principales artistas. Los prohombres mexicanos a quienes el gobernador Ahumada dedicó el “Teatro de los Héroes” fueron: don Miguel Hidalgo y Costilla, don José María Morelos y Pavón, el Lic. Benito Juárez y el general Porfirio Díaz, retirando a este último en 1911. El teatro fue incendiado por un piromaniaco la noche del 17 de julio de 1955, quedando reducido a escombros.

El 30 de abril de 1907, se fundó por elementos pertenecientes a la iglesia metodista, con el patrocinio del gobernador Creel, la YMCA, Asociación Cristiana de Jóvenes, en uno de los departamentos del Teatro de los Héroes.

El 4 de octubre de 1907, el gobernador del estado, don Enrique C. Creel, inaugura el Palacio Municipal actual, mismo que tardó en construirse más de un año y medio.

El 16 de septiembre de 1908, se inauguró por el gobernador del estado, don Enrique C. Creel, la penitenciaría de la ciudad ubicada y limitada por las calles 20 de noviembre, 18, Terrazas, y 24. Su primer director fue el mayor Santos Díaz.

A partir de este año empezó a desdibujarse el panorama de auge industrial, presentándose los primeros signos de la crisis económica y social que se agudizó en 1910, con motivo de los primeros estallidos revolucionarios. En 1911, la ciudad quedó en poder de los “alzados” bajo el mando de Pascual Orozco.

El 16 de enero de 1910, visitó a la ciudad don Francisco I. Madero, uno de los principales directores del Partido Nacional Antirreeleccionista, oponente a la última reelección presidencial del general Porfirio Díaz y de don Ramón Corral como vicepresidente. Se alojó en la “Quinta Santa Elena”, ubicada en la avenida Zarco. Dicha finca fue demolida en 1967.

Durante la etapa de la Revolución, Chihuahua fue escenario del movimiento maderista y, después, del desarrollo del Constitucionalismo y del Villismo, destacándose las figuras heroicas de Praxedis G. Guerrero, Abraham González, Toribio Ortega, Pascual Orozco, Francisco Villa y muchos otros.

En marzo de 1912, se inicia la rebelión orozquista en contra del gobierno constitucional de don Francisco I. Madero.

El 8 de diciembre de 1913, llegó al lugar Francisco Villa, aceptando el nombramiento de Gobernador Provisional del estado, que le otorgó una Junta de Generales; en su nueva función, el 12 del mismo mes, decretó la creación del Banco del estado de Chihuahua, con garantía de las propiedades confiscadas a los enemigos de la causa revolucionaria y facultado para emitir billetes, éste cerraría definitivamente en 1915. La capital del estado constituyó el centro de operaciones de la División del Norte.

En los primeros días de 1914, la revolución constitucionalista controló todo el estado y confiscó los bienes del general Luis Terrazas, quebrantándose así los dominios del latifundio. A mediados de 1920, el gobierno federal devolvió a los interesados las propiedades que les había confiscado durante la revolución constitucionalista y los apoderados del general Terrazas recibieron las que a éste pertenecían.

El 13 de abril de 1914, don Venustiano Carranza llegó a la ciudad de Chihuahua, procedente de Juárez, durante su cruzada en contra de la dictadura militar del general Victoriano Huerta. Fue recibido en forma entusiasta por el pueblo chihuahuense, al que saludó desde el balcón central del Palacio de Gobierno, anunciando las reformas sociales que demandaba la revolución y fue alojado en la Quinta Gameros. Al día siguiente recibió el informe del gobernador del estado, general Manuel Chao, sobre el estado de la administración pública y el 3 de marzo siguiente se trasladó a la ciudad de Torreón.

En este periodo, en la Quinta Gameros se registran los dos primeros incidentes entre Carranza y el general Francisco Villa, que meses mas tarde culminaron con la división de la revolución constitucionalista. Dichos incidentes fueron: las declaraciones que hizo Villa ante la prensa de El Paso, Texas, con motivo del atentado cometido por las fuerzas navales angloamericanas en el puerto de Veracruz y el altercado entre ambos con motivo del frustrado fusilamiento del gobernador del estado, general Manuel Chao, ordenado por Villa e impedido con energía por Carranza.

También en este periodo, don Venustiano Carranza despachó desde la Quinta Gameros, residencia oficial y privada, con los poderes de la revolución.

A partir de 1920, comenzó la reconstrucción de la economía; resurgiendo algunas fábricas importantes de la época del porfiriato que habían cerrado con motivo de la revolución. Tal fue el caso de la industria cervecera, las fundiciones, las harineras y las textiles, en donde se trabajaba con maquinaria movida por vapor, energía eléctrica o gasolina, que continuaron con un avanzado nivel tecnológico.

El 1º de agosto de 1949, el Instituto Tecnológico de Chihuahua abre la matrícula para un curso especial de regularización; el 1º de febrero de 1950, inicia labores escolares con 185 alumnos matriculados, impartiendo los cursos de mecánico de máquinas y herrería, mecánico de servicios, electricista y contramaestre maderero y minero. Su primer director fue el Ing. Alvarado Pier.

El 6 de diciembre de 1954, se crea la Universidad de Chihuahua, siendo gobernador el Lic. Oscar Soto Máynez, el primer rector fue el Dr. Ignacio González Estavillo. En el mes de enero de 1955, empezaron las clases en locales improvisados entre otros: el Palacio de Justicia y Educación, el Instituto Científico y Literario, el Salón 25 de marzo de Palacio de gobierno, el Hospital Central. La universidad se instaló en sus edificios propios a principios de 1958.

El 22 de noviembre de 1961, se inaugura el Museo Regional de Chihuahua por el Presidente de la República, Lic. Adolfo López Mateos. En la finca denominada “Quinta Gameros” o “el Palacio de Justicia y Educación Pública”, que conforme al decreto del 18 de octubre de 1968 pertenece a la Universidad de Chihuahua.

En coordinación con la iniciativa privada, a través del recién creado Desarrollo Económico de Chihuahua, A.D., el 12 de septiembre de 1980, el gobierno del estado crea la promotora de la Industria Chihuahuense que de inmediato procede a la construcción del Complejo Industrial Chihuahua con la planta Ford como industria ancla; que posteriormente atraería nuevas inversiones extranjeras y fortalecería la confianza para establecerse en la región.

En 1992, gana por primera vez la gubernatura del estado el Partido Acción Nacional, con el C.P. Francisco Barrio Terrazas.

En 1998, el Partido Revolucionario Institucional recupera el estado con el C.P. Patricio Martínez García, nuevamente Chihuahua se pone en la mira de todo el país.

Regresa la figura del Síndico al estado, después de haber sido suprimida en marzo de 1916, siendo el Síndico actual el C.P. Felipe Terrazas Cazares.

El 17 de julio de 1999, se inaugura en la ciudad el “Papalote Móvil Museo del Niño”, que representa un sueño hecho realidad para los miles de niños de todo el estado. A la fecha ha recibido mas de 131 mil visitantes, muchos de esos niños procedentes de alejadas comunidades serranas.

 

Personajes Ilustres

Enrique C. Creel

(1854-1931).- Regidor, diputado local y federal en varias ocasiones. Embajador del país en USA, Gobernador del estado, Secretario de Relaciones Exteriores. Durante su gestión se expidieron numerosas leyes y reglamentos. Fue uno de los políticos de mayor relevancia en el Partido Científico. Fundador y gerente del Banco Minero de Chihuahua, presidente de la Compañía de Teléfonos de Chihuahua, fundador y primer presidente de la Cámara de Comercio de Chihuahua, presidente de la Asociación de Banqueros del País, fundador y presidente del Banco Central de México, vicecónsul de la Gran Bretaña en Chihuahua, fundador y presidente del Banco Agrícola Hipotecario de México y oriente, presidente de la Comisión Monetaria y del Ferrocarril Central Mexicano, Doctor en Leyes de la Universidad de Pennsylvania, presidente de la Fraternidad Centroamericana, fundador de la Sociedad Astronómica Mexicana. Obtuvo condecoraciones de numerosos gobiernos extranjeros, durante la conferencia Díaz-Taft sirvió de interprete.

 

Martín Luis Guzmán

(1887- ).- Escritor y periodista, tomó parte en la revolución constitucionalista, siguió a la convención militar de Aguascalientes y cuando ésta fue vencida permaneció expatriado por varios años. Volvió al país y fue diputado federal. Participó en la aventura delahuertista y tuvo que emigrar a España donde permaneció varios años. Es autor de numerosas obras, entre otras: "El Aguila y la Serpiente", "La Sombra del Caudillo", "Memorias de Pancho Villa", fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Director y fundador de la revista semanal "Tiempo" de profunda influencia en la vida y en el pensamiento del México contemporáneo. Director del diario informativo "El Mundo". En 1958 editó "Muertes Históricas" y recibió el Premio Nacional de Literatura y el Premio Literario Manuel Avila Camacho. En 1959, se le confió la presidencia de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos

 

José María Jaurrieta

(1814-1883).- Regidor, diputado local constituyente y en varias ocasiones, gobernador del estado, poeta y editorialista

 

Agustín Melgar

(1829-1847).- Uno de los niños héroes. Ingresó al Colegio Militar en diciembre de 1846, cuando el ejército invasor del general Scott penetró al Valle de México, los profesores y alumnos del colegio participaron en la defensa militar de Chapultepec, bajo el mando del general Nicolás Bravo. El 13 de septiembre de 1847, el cadete Melgar se encontraba de guardia en la puerta del Colegio cuando las tropas mandadas por los generales Worth, Quitman y Pilow, después de haber cañoneado el castillo, se introdujeron. Agustín Melgar, defendió su puesto hasta caer herido gravemente de dos balazos en el hombro derecho y en la pierna izquierda y un bayonetazo en el costado derecho. Murió a causa de las heridas el 14 de septiembre de 1847. El congreso local, el 11 de mayo de 1949, lo declaró Benemérito del estado y simbólicamente colocaron sus restos en la rotonda de los hombres ilustres y se inscribió con letras de oro su nombre en el recinto oficial del Poder Legislativo.

 Alberto Terrazas

(1869-1926).- Gobernador interino del estado por el general Porfirio Díaz, hijo del general Luis Terrazas, comerciante y banquero, latifundista, industrial y minero, organizó las fuerzas de la Guardia Nacional en los Cantones del estado para combatir la revolución. Defendió al régimen huertista, obtuvo el grado de Coronel y se le dio el mando de un regimiento auxiliar, peleó en contra de las fuerzas constitucionalistas

 Joaquín Terrazas

(1829-1901).- Militar, combatió con constancia y tenacidad a los apaches y comanches. Cooperó con el general Coronado a la recuperación de la plaza de Chihuahua, cuya guarnición se había rebelado a favor del Plan de Tacubaya. Estuvo en la recuperación de Saltillo y Monterrey y en el asedio de Matamoros. Cooperó en la toma de la plaza de Chihuahua bajo las órdenes del gobernador Terrazas, organizando la Guardia Nacional en los municipios de Belisario Domínguez y San Andrés. Se trasladó a Durango y protegió su capital hasta el triunfo de la República, recibiendo un voto de gracias por el Gobernador de Durango, combatió posteriormente a las rebeliones de la Noria y Tuxtepec, como Jefe de las Fuerzas del estado derrotó a las hordas de Victorio en el combate de Tres Castillos en octubre de 1880, fue el principal responsable de la celada al cacique Ju en Casas Grandes. Se distinguió como el más activo y valiente militar que combatió a los grupos Apaches. Participó relevantemente en varios movimientos de la época de la Reforma no sólo en el orden militar, sino también en el civil. Se le considera como el héroe de la Guerra Apache, debido a que, en octubre de 1880, se enfrentó al grupo Chiricagua donde murió el indio Victorio.

 Luis Terrazas Fuentes

(1829-1923).- Militar, General, Guardia fiscal de la Tesorería General del estado, Regidor del ayuntamiento, Síndico, Jefe Político de la Capital, Presidente de la Junta de Guerra para combatir a los bárbaros, organizó a la Guardia Nacional desde Aldama a favor de la causa liberal y para combatir al jefe conservador Cajén, recuperó la capital, Coronel de la Guardia Nacional, Gobernador del estado, apoyó a Benito Juárez, aunque no tenía la edad suficiente para ser Gobernador lo fue. Jefe Político y comandante militar del Distrito Iturbide. Coronel, General de Brigada y Jefe de todas las tropas republicanas que operaban en el estado, recuperó la capital en la epopeya del 25 de marzo de 1866, recuperó Parral y avanzó sobre el estado de Durango. El presidente Juárez lo distinguió con su amistad. Estuvo como Gobernador del estado en varias ocasiones. Combatió el Plan de la Noria y se enfrentó a los porfiristas en Camargo, fundó dos periódicos. Dirigió secretamente la rebelión de los habitantes del Cantón Guerrero en contra del gobernador Trías y se hizo nombrar en su lugar cuando éste fue prisionero. Ejecutó a los obreros de Pinos Altos, que fueron las primeras víctimas del movimiento obrero Mexicano. Diputado Local Constituyente y en otras dos ocasiones más. Senador de la República. Su fabulosa fortuna comenzó en 1866. Cobró fama entre los principales empresarios del país y otorgó importante impulso al desarrollo económico de la entidad. Apoyó en su lucha al Benemérito de las Américas. Comerciante, banquero y el primer latifundista y ganadero de la república motivando a la inconformidad social y estallamiento del movimiento revolucionario local

 Ángel Trías

(1809- ).- Gobernador, estudió en Europa, Capitán, Presidente de la Junta de Policía de la capital, peleó contra los apaches, regidor, alcalde constitucional, prefecto político de Chihuahua, ganadero, Teniente Coronel, militar, magistrado, mantuvo con sus propios recursos la escuela de música, Juez de Hacienda, Coronel, Juez de Distrito, Diputado Federal, Senador. Encabezó a los elementos liberales del estado, Gobernador Constitucional, organizó a la guardia nacional para oponerse a los invasores americanos

 Aarón Piña Mora

Muralista ilustre. Aunque no es originario del estado de Chihuahua se le ha considerado como ciudadano relacionado íntegramente a esta entidad. Impulso la organización de escuelas de Artes Plásticas en la ciudad de Chihuahua y ha realizado una extraordinaria obra de pintura de caballete y mural en la que destacan los siguientes murales: "Raza Cósmica", localizado en la Posada Tierra Blanca (Hotel de la Ciudad), Murales del Palacio de Gobierno de Chihuahua; "La Libertad de Imprenta", localizado en los talleres gráficos de gobierno del estado. Es muy importante el estudio plástico que ha realizado en relación a las etnias de Menonitas y Tarahumaras.

 General Francisco Villa

No nació en Chihuahua, pero la trascendencia que tuvo en nuestra ciudad, estado y país desde Chihuahua, hace imprescindible que se le mencione como un personaje ilustre de Chihuahua. Nació el 5 de junio de 1878 en el estado de Durango, siendo su nombre Doroteo Arango. A escasos 17 años sufre el ultraje de su hermana y hiere gravemente al infiel, lo que lo obliga a huir de la justicia y se une a una gavilla de abigeos y asaltantes, cuando muere el jefe de la gavilla cuyo nombre era Francisco Villa, Doroteo Arango asume el mando del grupo y adopta el nombre de su jefe anterior. Doroteo Arango fue un hombre de contrastes, carácter indómito, no se sometía a ninguna disciplina, pero sabía imponerla, de temperamento variable, susceptible a la sensibilidad pero también a la ira, pues lo mismo se enternecía que podía hacer explosión de coraje en forma incontenible. Prestó importantes servicios a la revolución, aunque opacados en parte por los numerosos excesos que cometió, considerado por lo anterior, como héroe para muchos y como ladrón y criminal para otros. Llegó a dominar dos terceras partes del territorio nacional. En 1913, el general Villa fue proclamado gobernador del estado, pero siendo hombre de batalla, 30 días después de su nombramiento el 8 de enero de 1914 cedió la gubernatura al general Manuel Chao. Sin embargo, en este mes como Gobernador realizó acciones muy concretas como reparto de tierras, alimentos a bajos costos para el pueblo y creó el Banco de Chihuahua para refaccionar a agricultores y empresas populares. El 31 de enero de 1915, asumió la dirección de los negocios públicos en la zona ocupada por las tropas a su mando directo habiendo ejecutado innumerables actos propios de un Jefe de estado. Desde principios de 1916 hasta mediados de 1920, el Centauro del Norte (*) incursionó por los estados de Chihuahua, Coahuila y Durango con una velocidad extraordinaria y una sagacidad inaudita, aplicaba ingeniosas estrategias militares, recorría distancias enormes y, en donde era menos esperado, atacaba a las columnas federales encargadas de su persecución, al mismo tiempo que por donde quiera cometía multitud de crímenes, ya sea personalmente o por conducto de sus famosos Dorados. Por lo anterior, el gobierno del estado llegó a ofrecer hasta cien mil pesos a quien lo entregara vivo o muerto. Finalmente, murió en una emboscada en 1923 en Hidalgo del Parral, Chihuahua. (*) Centauro, ser fabuloso que era medio hombre y medio caballo

 

Este sitio fue creado en ocasión de la XVII Convención Regional de la Zona Noreste del I.M.C.P. efectuada en la ciudad de Chihuahua, Chih. en Julio de 2003

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